domingo, 8 de abril de 2012

volar


Los seres humanos no somos árboles por eso no necesitamos echar raíces, ni siquiera plantarnos, pero a veces no importa casi el lugar, la edad, la estación en que lo hagamos, nos detenemos en un momento dado y nos plantamos, viendo pasar el tiempo, dejando que nos observen, incluso a veces que nos abracen, que nos toquen, que nos respiren, pero sin hacer nada más que permanecer en el mismo lugar, un día tras otro, y mientras cambia el paisaje y nuestra imagen, seguimos ahí detenidos en el centro de un TODO, como en un escaparate en el que no sabemos mirarnos.


Ocupamos un espacio, y ese espacio cada vez se va convirtiendo en un espacio más amplio, y no me refiero a que aumentemos de peso, sino a la cantidad de equipaje que nos acompaña. Todo eso hace que cada vez que deseamos elevarnos es más difícil porque nuestras alas ya no soportan nuestro peso, y por tanto nuestra vida se convierte en un circulo vicioso del que nos es difícil escapar.

Pero eso puede cambiar, seguro que puede, yo creo que nosotros somos los únicos responsables de nuestra vida, y solo a nosotros nos toca decidir si queremos ser árboles, rocas, mariposas o águilas y ser como deseamos ser y no como otros desean que seamos.

Hoy me he traído uno de esos enormes sacos para que cada uno de nosotros podamos meter en él lo que no deseamos cargar, porque ya no nos sirve, nos pesa, y nos inmoviliza, ya veremos como se puede reciclar después su contenido...

jueves, 29 de marzo de 2012

Veo una clara diferencia entre el amor de tu vida y el hombre de tu vida.
El amor de tu vida puede ser esa persona que forma parte de ti y se encuentra en la distancia, compartiendo tu misma luna, alguien que marca con huellas imborrables el transcurso de tu vida .
Y el hombre de tu vida aquel que deja marcadas huellas en tu camino, junto a las tuyas y es para siempre..

jueves, 22 de marzo de 2012

me gusta

Porque es la memoria de un instante irrepetible.
Porque al lado de cada imagen hay una historia personal, un sentimiento, unas circunstancias que nos llevaron allí, y no a otro lugar.
Porque nuestro cerebro, con el tiempo, deforma los recuerdos.
Al volver a la imagen, nuestra memoria, vuelve a recuperarse, a sentirse libre de hackers, de virus y extorsiones. Vuelve a ese momento, a ese lugar. Las vivencias reaparecen en “nuestro archivo escondido” y recuperamos una parte de nuestra alma.
Porque nos devuelve a nuestras raíces, a nuestra familia, a nuestros amigos, a un viaje… En definitiva: a nuestros sentimientos más íntimos. A un trocito de nuestra vida que parecía olvidado.
Si le añadimos una leyenda, podemos compartir la memoria.

lunes, 19 de marzo de 2012

A veces el miedo es realmente algo terrible. Te impide disfrutar de los mejores momentos. Si no sabes vencerlo, es como una especie de maldición..

lunes, 12 de marzo de 2012

Solo te voy a dar una oportunidad, la oportunidad de ser un mal recuerdo.
Porque para tener un amigo primero tienes que serlo, conmigo no cuentes ;)

viernes, 9 de marzo de 2012

...

Qué duro es el momento en el que te das cuenta de que las cosas no son como soñaste de pequeña, y es que la ignorancia hace la felicidad.. Con la madurez la perfección se vuelve gris, y luego negra, y luego ya no existe.No existe nada de todo lo que un día imaginaste. Todo se ha desvanecido. Y no haces más que repetir esas palabras, todo y nada. Y ya está. Manos vacías y personas extraviadas en historias mal contadas. Qué nos está pasando. No, qué nos pasó, para llegar a este punto de no-equilibrio, de indiferencia. Y luego lo tiñes todo con una sonrisa que crees que cura el tiempo. Pero el tiempo ha cavado agujeros demasiado profundos como para taparlos con hierba. Ni verde, ni azul, ni blanco. No existen los colores que un día pintamos. Ni nuestra vida, nuestras historias. Se han reciclado y se han fugado con las horas. Ya no están. Intento saltar y arriesgarme, aferrarme a esa idea que aún no te culpa y que me une a ti. Pero al saltar me hago daño porque no hay nada que pare el golpe. Y otra vez me entra el miedo de equivocarme..
A ti, sin embargo, debo agradecerte todo y más, más y más. Por saltar y hacer que el golpe no duela tanto y por esperar paciente a que tenga fuerzas para expresarme.
¿Sabes qué sucede? que te quiero mucho y a veces tengo miedo.

jueves, 8 de marzo de 2012

miedo


Y es que no sé, no sé como me siento, que debo hacer ni por qué estoy aquí, ni por qué río tantas veces como lloro, ni cual es el motivo de mis lágrimas...
Siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, más hondo… el más injusto.
Y es que es un tiempo en el que miro al futuro con más miedo que esperanza..

imposible is nothing


El ser humano define la palabra imposible como algo que no puede llegar a ser, algo que tienes que descartar, yo personalmente no creo en la imposibilidad , imposible es una palabra que usan los débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo.
Imposible no es un hecho, es una opinión, no es una declaración, es un reto..
Imposible is nothing.

Por eso yo creo en la improbabilidad. La improbabilidad duele menos y deja un agujerillo a la esperanza. Porque lo improbable es posible. Una vez descartado lo imposible, lo que queda por improbable que parezca, puede ser verdad.
Y mientras haya una posibilidad, entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo…
La palabra imposible para mi no existe..

domingo, 12 de febrero de 2012

Somos prescindibles?

Podríamos argumentar en la polaridad de ser o no ser imprescindibles y seguramente encontraríamos elementos, razones y palabras, que justificaran nuestras opiniones, en uno u otro sentido.

Personalmente siento que ninguno de nosotros somos prescindibles y que cuando dejamos de existir, seguimos existiendo de una manera sutil en todos aquellos con quienes hemos interactuado, con lo cual, núnca dejamos de ser o estar, sólo que lo hacemos en diferente formato o ubicados en un distinto plano. Creo también que nadie puede ocupar el lugar de otro, porque cada uno de nosotros, cubrimos un espacio vital, dentro de ese puzzle llamado universo y que ninguna otra pieza encaja en un mismo lugar.

Podría llegar a intuir lo que te pasa por la cabeza en este momento y sí, es posible que tengas razón, pero el corazón tiene razones, que la razón no entiende, tal vez la clave esté en crear un poco de silencio a nuestro alrededor, para poder escuchar a nuestro corazón, probablemente si estuviéramos más atentos, nos sentiríamos más vivos.